The Sopranos, insuperable serie de TV


Hace varias semanas terminé de ver la última temporada de The Sopranos, la maravillosa serie sobre la Mafia que HBO estuvo pasando desde 2003 al 2007 y que por razones que no vienen al caso no pude ver en su momento.
¿Qué comentar luego de tal experiencia? Me encantó la serie porque es endiabladamente entretenida, el guión es maravilloso y sus diálogos son geniales. Me atrapó desde el primer capítulo su realismo, el estudio de la condición humana, la tremenda fuerza de cada uno de sus personajes, el lenguaje cinematográfico en cada uno de sus 86 capítulos, James Galdonfini en el papel de Tony Soprano, ese hijo de puta al que te es imposible odiar.
Cuantos agradables trasnochos me provocó esta serie, cuantas cosas importantes y no importantes dejé de hacer por estar clavado en mi adorado sillón comprado en Ikea viendo capítulo tras capítulo esta maravilla de serie.

Para quienes no la han visto, imagínense una fusión de The Godfather, Goldfellas, Scarface y Casino. Seis temporadas no fueron suficientes, me faltan palabras para expresar mi gratitud hacia el trabajo de James Galdonfini (actor principal) y a David Chase (creador) -entre otros- por haberme hecho pasar algunos de los mejores momentos de mi vida delante de una pantalla de televisión. Que nadie muera sin antes ver esta insuperable serie de televisión.

Gobernantes deben incentivar la lectura


Entrevista que le hiciéramos a la escritora y amiga Altagracia López a propósito del lanzamiento de sus dos primeros libros. Publicado en el periódico EL DIA el ayer 13 de septiembre.

Los gobernantes tienen el compromiso de incentivar el hábito de la lectura y los buenos valores en las escuelas, así lo afirma la escritora dominicana Altagracia López Genao.
“Nuestros jóvenes perciben que los modelos de éxito en este país son los del camino fácil y el culto a lo material, ya que vivimos en una sociedad plagada de medios que fomentan la superficialidad, despersonalización y vulgaridad”, enfatizó.
Abogó por una política estatal más agresiva, que promueva la difusión de la cultura y los valores patrios.
López Genao se expresó de esta manera durante la puesta en circulación de sus dos primeros libros: “La magia de elaborar dulces” y “El libro que quería ser leído”, dos obras que enriquecen la bibliografía dominicana, ambas publicadas bajo el sello editorial Santuario.
Durante un acto en el Colegio Dominicano de Artistas Plásticos (Codap), la autora describió sus obras, destacando que “El libro que quería ser leído” se trata de una fábula cargada de hermosas narraciones en una prosa sencilla que logra entretener al lector, a la vez que deja una enseñanza moral que puede ser aplicada en distintos ámbitos de la vida”.
Mientras que “La magia de hacer dulces” es el primer libro que se publica sobre recetas de dulces dominicanos.
Es una obra amena, divertida e instructiva, contada a través de la sabiduría de una abuelita y la gracia de su nieta, a quien le enseña las más creativas recetas a la hora de elaborar dulces.